Rajoy no hace política

Rajoy no hace política
El señor Rajoy tiene una concepción discursiva de la política. Una visión puramente parlamentaria y retórica. Por ahí se le van los esfuerzos... y los éxitos. Entretanto, va perdiendo las batallas «reales». Y si siempre es un tremendo error reducir la acción política a unos cuantos debates, ¿qué decir cuando la nación pasa por una circunstancia tan difícil como es la de su desmontaje por parte del partido en el Gobierno y sus socios?
Así que para Rajoy la política son unas horas al año, brillantes, quizá, pero tan fugaces que, al fin, quedan condenadas a la melancolía.
El debate del lunes fue «ejemplar». Para Rajoy era definitivo; para Zapatero, un obstáculo. Llegaba con demasiado retraso. Del 30 de diciembre al 15 de enero. Un siglo. Con la voladura del «proceso de paz» ZP, parecían condenados, él y su política. Había hecho de las negociaciones con ETA su gran activo estratégico y ETA lo había hecho saltar por el aire. Y en esas, ¿qué se le ocurre a Rajoy? Pedir la cita del lunes y esperar. Mientras, ZP consigue ponerse de pie. ¿Sonado? Sale de entre los miles de toneladas de escombros y convoca una manifestación, recurre al «agip prop», pide ayuda a los partidos del Tinell y a los nacionalistas vascos. Castigado por ETA, ¿acaso él no es la única garantía del diálogo y de la paz, o sea, del fin del terrorismo y del funcionamiento, en definitiva, del nuevo Estado plurinacional? Prácticamente noqueado, ZP se incorpora hace política, propone pactos... Mientras, Rajoy espera. Al desquite del lunes. Al debate que comenzó el lunes y terminó el mismo lunes.
Roto el «proceso de paz», ¿pudo hacer más Zapatero y menos Rajoy? Se estuvo en un tris de ello. Algunos piensan que pudo ser peor. La dirección del PP estuvo a punto de sumarse a la manifestación en defensa de ZP. No sólo habían renunciado a hacer una propia, sino que estuvieron a punto de secundar la manifestación en defensa del Gobierno. Le asustó el espectro de Rosa Regás y el anuncio de Luppi sobre la creación de un «cordón sanitario» en torno a la derecha más «gótica» del mundo.
Queda en el aire una pregunta: ¿por qué renunció Rajoy a utilizar la información que dio «Gara» la víspera y que recogía ABC el mismo día del debate?




0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
Links to this post:
Crear un enlace
Home